Chile ha recuperado 280 toneladas de material para su reciclaje electrónico desechado

Autor: La Tercera

Durante los próximos cuatro años, la basura electrónica generada en América Latina crecerá entre 5% y 7% anualmente, prediciendo que habrá casi 4.800 kilotoneladas para 2018.

Chile ha recuperado 280 toneladas de material electrónico desechado

Las tecnologías y dispositivos actuales cuentan con un nivel de renovación nunca antes visto, quedando obsoletas al poco tiempo. Sin embargo, pocos se preguntan dónde van a parar todos esos equipamientos que se descartan, y que se suman al creciente aumento de residuos electrónicos (también llamados e-waste) con los peligros asociados para el medio ambiente.

En este escenario, la empresa Ericsson implementó en 2005 su programa de gestión ecológica, que busca hacerse responsable de las posibles consecuencias para el medio ambiente relacionadas con todos sus productos y servicios durante su ciclo de vida. El programa se encarga y asegura que el material obsoleto sea tratado de una manera responsable con el medio ambiente.

Mil doscientas toneladas de equipamiento tecnológico en desuso se han logrado recuperar en Latinoamérica a través de su programa mundial Gestión Ecológica y Recuperación de Productos, que busca reducir al mínimo las potenciales consecuencias para el medio ambiente relacionadas con la eliminación de equipos electrónicos dados de baja, y en el que se incluyen hardware, baterías, cables y demás componentes de infraestructura de telecomunicaciones.

A nivel global, en 2015 se recuperaron 15.590 toneladas del también llamado e-waste, así como 856 toneladas de pilas. Chile es uno de los países que más ha aportado a esta cifra regional de 1.200 toneladas, con 280 de ellas correspondientes a material recuperado durante este año. Otros países que están en los primeros lugares de aportes son México, Brasil, Panamá y Costa Rica.

“Del material recuperado, la compañía recicla alrededor del 98% de los materiales”, afirma Carla Belitardo, Vicepresidenta de Estrategia y Sustentabilidad de Ericsson Latinoamérica, “logrando reinsertarlos como materias primas, como es el caso del acero en diferentes industrias, o el plástico en las botellas plásticas, y los minerales como el cobre en las tuberías. Este programa refleja el compromiso de la compañía con los temas de sustentabilidad y responsabilidad corporativa en la región, así como también la preocupación de nuestros clientes respecto al tema”, agrega Carla Belitardo.

“Hemos estado haciendo asociaciones con nuestros clientes a través de Latinoamérica en la recuperación de e-waste para crear conciencia en el mercado sobre la basura electrónica y, además, ayudar a entregar la seguridad de que el material que está llegando al final de su vida útil es tratado de una manera ambientalmente responsable”, afirmó Christian Murillo, Director del Programa de Gestión Ecológica y Recuperación de productos de Ericsson para América Latina.

Como parte de su responsabilidad extendida como productor, Ericsson realiza la recuperación de sus productos y eliminación segura de los desechos, sin ningún costo para sus clientes, no sólo en Europa donde la ley lo exige, sino en todo el mundo. En los últimos años, clientes en más de 107 países en el mundo y 25 en Latinoamérica se han visto beneficiados del programa, garantizando que la basura electrónica no termine en áreas de comercio ilegales, rellenos o en lugares en donde se estén desarrollando prácticas de negocios poco éticas.

El proceso del programa contempla que los productos, clasificados como “desechos”, son retirados de las bodegas y después transportados hacia socios de reciclaje aprobados por Ericsson y certificados de acuerdo a normas ambientales y de reciclaje reconocidas internacionalmente, ubicados en Europa y los Estados Unidos. Allí comenzará el proceso de clasificación y desmantelamiento, y luego se enviará los equipamientos a las principales instalaciones de reciclaje, donde el ciclo termina.

En 2014, América Latina produjo el 9% de la basura electrónica (e-waste) del mundo, el equivalente de 3.900 kilotoneladas2 (kt), según el último informe de GSMA y el Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Estudio Avanzado de la Sostenibilidad (UNU-IAS).

El estudio también da a conocer que durante los próximos cuatro años la basura electrónica generada por la población de la región crecerá entre 5% y 7% anualmente, prediciendo que habrá casi 4.800 kt de e-waste para el año 2018.